25-7-2019, 11:13 h. - ID. 77
Cristina Pacheco Campillo
Según Joan Brossa la poesía visual es una manera de comunicar.
Toni Prat nos dice:”Poesía visual es aquello que tiene la capacidad de conmover el consciente y el inconsciente de las personas. Que remueve las emociones y las convicciones y que sorprende con su elocuencia abstracta y exquisita.
La poesía visual nos deja traspasar los límites la palabra y nos deja emocionarnos con otros sentidos. Antonin Artaud decía: “La vida consiste en arder en preguntas. No ha quedado demostrado, ni mucho menos, que el lenguaje de las palabras sea el mejor posible.” Cuando empiezo a explicar una pintura, empiezo a limitarla con el leguaje.
Es un proceso de aprendizaje en el que se tornan visibles mundos invisibles, algo que está por explorar, por descubrir por dialogar. En este lugar acontecen pequeñas intervenciones con gestos concretos, puntos de encuentro y desencuentro, con inmediatez, con
nomadismo para favorecer el fluir de los cambios. Encontramos lo que se pinta y lo que se deja pintar.
Quiero mostrar mi experiencia y compartirla con el espectador para que realice el mismo viaje a lo desconocido que yo emprendo, realice sus propios recorridos, se pierda en la pintura para descubrir y quizás encuentre brotes de su existencia en ella. Invito con este trabajo a dialogar, permitir que descubra nuevos enunciados, dejar que realice sus propios interrogantes. Disfrutar de la poesía hecha con recursos visuales.