24-4-2019, 17:38 h. - ID. 18
k-ant NOARTISTA
Me ha encantado tu réplica porque confirmas un punto que quería tratar en esta edición de arte por habichuelas, es decir, el dilema que se le plantea al artista entre crear la obra que deseas con tu propio discurso o modelar ese discurso a la conveniencia de lo aceptado por el mercado. En este difícil equilibrio, como tú ya has comprobado, el artista que posee un discurso propio con una elevada carga conceptual (estos discursos se vuelven reivindicativos inevitablemente por una serie de cualidades propias del mensaje que indico en el libro ¿Ha muerto el Arte? y en mi manifiesto NOARTE) lo termina convirtiendo en formas insustanciales, que son las que agradan al público en general, con un discurso que no dice nada ni te compromete con nada.
Sobre Banksy quiero decirte que yo personalmente pienso que no existe, que es la creación de algún avispado galerista que ha pensado, acertadamente, que si diseña obras que no dicen nada (el mismo galerista modula el discurso al agrado del público) y las viste con un discurso supuestamente reivindicativo serán más valoradas. Al Arte le encanta los disfraces, porque todos admiramos las reivindicaciones, todas nos parecen justas, pero no deseamos comprometernos con ninguna. Todos lo hacemos así.
Por eso cuando el Arte nos muestra una falsa obra reivindicativa que no reivindica nada la acogemos con agrado e hipocresía compartida y aceptada por todos. ¿A cuantas personas has escuchado que desean la paz en el mundo?, pero cuando le preguntamos a qué guerra en concreto le pondría fin se calla, porque esa respuesta sí te compromete de verdad.
Atención con la falsedad en el Arte, no trates de erradicarla del todo porque una dosis conocida de falsedad (no ignorada complacientemente) es imprescindible en la fórmula del Arte, quizá por eso es el último reducto que queda en esta sociedad donde podemos expresarnos con artística libertad. El Arte en su esencia es hipócrita porque la esencia humana es así, no debemos luchar contra eso (que por favor no se convierta el Arte en otro modelo de perfección social en el que no se puede decir nada más que lo que se ha establecido que es verdad). Lo que sí podemos hacer es aspirar al conocimiento de la realidad del artista y del Arte actual, realidad que tú estás compartiendo con nosotros/as. Yo, por mi parte, he creado el Conceptinol Forte y sus sucedáneos como el Arte por Habichuelas.
Un abrazo