12-4-2020, 21:19 h. - ID. 165
k-ant NOARTISTA
Adjunto a este mensaje la obra titulada “Altar” de la serie poesía tipográfica.
Muchas gracias Carmelo por tus comentarios, has respondido todas las preguntas que he lanzado en esta convocatoria.
Estas preguntas no las he hecho al azar, sino que para mí sus respuestas representan la auténtica radiografía de nuestra sociedad.
Habrás comprobado como a los gobiernos de todas las naciones se les ha puesto en la misma encrucijada:
¿Qué prefieres salvar la economía o vidas en tu país?.
Algunos gobiernos han asumido que una sangría limitada de vidas es un tributo aceptable a cambio de mantener viva la economía, otros han intentado congelar la economía para salvaguardar la vida comprobando que la destrucción de la economía, en ese caso, es inevitable, lo que conllevaría la ruina del propio país.
Es un dilema que no tiene solución, no la tiene porque el sistema económico y social en el que se basa la sociedad mundial es absurdo, es una pirámide cuya base está repleta de excluidos sociales, gente que no puede acceder a un puesto de trabajo o que tiene trabajo y vive por debajo del umbral de la pobreza.
Cualquier pequeña fluctuación en ese precario sistema piramidal, basado en la economía no en preservar la vida humana, nos conduce a un escenario apocalíptico, simplemente porque la economía no es un sistema racional diseñado para garantizar la supervivencia y dignidad del ser humano, sino estructuras de poder y desigualdad, desigualdad en la que, por cierto, está basada la comunicación.
En este marco de “todo vale” en economía, si nos da la pasta que necesitamos, el trabajo es una obligación al que estamos condenados/as sino tenemos los recursos (dinero) que nos liberen del mismo. El trabajo nos convierte en piezas de un engranaje, no se espera nada más del trabajador/a que desempeñe eficientemente su función. El Arte es un reflejo de este mecanismo económico, el/la artista realiza su tarea en el mecanismo del entrenimiento y el ocio. No creo que el mundo del Arte tenga ningún interés en conocer la opinión de los/as NOARTISTAS, que no percibimos retribución económica por nuestras obras, por tanto no somos profesionales del Arte.
A diferencia del trabajo retribuido que está sometido a las condiciones establecidas por el mercado y la patronal, en el que la expresión del trabajador/a no es tenida en cuenta, al Arte se le supone un medio en el que todo puede ser expresado, así el Arte sí es colocado en el horizonte vital de quienes necesitamos algún medio que nos permita comunicar, aunque no recibamos retribución alguna por ello. Por eso quienes utilizamos el Arte con esta función soñamos con convertirlo en nuestro trabajo, propósito que nos hace perder de vista el hecho de que el Arte profesional está sometido a los requerimientos del mercado, como cualquier otra ocupación laboral.
Por supuesto que considero la superación humana, en todas las facetas de la ciencia y el pensamiento, como una cualidad necesaria para el desarrollo y la evolución del ser humano, pero esa superación, aplicada a nuestro actual sistema económico y social, se convierte en una fuente más de desigualdad y, por tanto, de exclusión social.
Hace poco escuché a un líder social decir que esta crisis quizá requiere plantear un nuevo modelo social, algo diferente, pero está claro que esta sociedad (quienes pueden decidir y tienen poder) no se plantea nada nuevo, prefieren revivir el cadáver de una economía injusta a ver si nos puede servir unos días más hasta que llegue la pandemia definitiva.