11-4-2020, 18:3 h. - ID. 162
k-ant NOARTISTA
Muchas gracias por participar Esperanza, he puesto en este comentario la portada mi libro “ERROR DE SISTEMA (Manual de NOARTISTA)” que puedes descargar gratis en esta web y que está relacionado con mi respuesta a tu pregunta.
¿Debe el arte reflejar su tiempo?.
Tu pregunta, desde mi punto de vista, puede abordarse desde dos perspectivas:
- La del Arte de las tendencias, el de masas, el institucional, ese Arte que busca siempre la profesionalidad, la perfección artística, el acabado brillante y popular, que se alimenta de los temas de moda para ofrecernos infinidad de refritos de las tendencias que más venden, hasta la extenuación, hasta el agotamiento del filón. Para eso están lo/as cazadores/as de tendencias que proporcionan a editoriales y galerías sus éxitos garantizados, ¿refleja ese Arte nuestro tiempo?, está claro que refleja perfectamente la moda o lo que debe estar de moda. Así rinde ese Arte tributo a su único principio, fin y sustento: la economía.
- El otro Arte, el que hacemos tú y yo, el que no quieren ni galerías ni editoriales porque no le encuentran ningún interés comercial, lo que yo calificaba en el vídeo “creatividad y flooding desde mi ventana” como “flooding”, es decir, inundación de contenidos no solicitados y que entran a formar parte del caudal de información basura junto con los mensajes spam, frikis, fakes, virus y demás información no deseada que inunda la red. Pero a ti si te interesa lo que tú haces, a mí lo que yo hago y el resto de artistas que no tiene acceso a una galería o editorial también encuentran interesantes y cargadas de sentido sus propias obras. Pero ese sentido que cada cual encuentra en su propia obra no tiene por qué responder a una tendencia o reflejar lo que se supone que está de moda, sino que responde a un estado interior, una percepción particular del mundo que puede reflejar o no la “realidad” exterior, si esa realidad forma parte de su forma particular de entender el mundo.
Quienes utilizamos el Arte como medio último de comunicación después de haberlo intentado con el resto de cosas, como respuesta a algún tipo de horizonte vital no comercial, o como terapia, puede que no se nos permita considerar lo que hacemos Arte, si entendemos el Arte como medio masivo de comunicación o como reflejo de una realidad social. Pero sí lo hacemos, creemos que hacemos Arte, no sabemos si a alguien más le puede interesar, es un Arte minoritario, marginal, puede que mañana los medios nos pongan fin por no satisfacer sus expectativas comerciales, considerándonos así como spam nos eliminen de los índices de sus buscadores.
Si el primer Arte que mencionaba, el comercial, sí refleja plenamente su tiempo, por lo menos sus modas, este segundo Arte, el propio que satisface una necesidad expresiva personal ¿podríamos considerarlo Arte sino satisface intereses comerciales?.
El mundo se dirige hacia el afianzamiento de la economía como lo único horizonte vital del ser humano, por tanto el único Arte con sentido bajo este criterio es el comercial, el de masas, pero el único que puede dar sentido al Arte es el segundo, el que responde a las necesidades expresivas, subjetivas y personales, precisamente ese que el Arte institucional y de masas aspira erradicar del mundo convirtiéndonos en contenidos no solicitados, basura.
En resumen el Arte es reflejo de nuestro tiempo, es decir, la economía, el Arte es una moneda de cambio revalorizada según sus “likes”, luego está eso otro que hacemos aquí, yo no sé si llamarlo Arte, por eso yo me he considerado a mí mismo como NOARTISTA y lo que hago NOARTE, no he encontrado otra manera mejor de definir lo que hago. El NOARTE es mi respuesta natural al Arte, pero ¿podemos considerar al NOARTE reflejo de nuestro tiempo?, en cierta forma sí, pero no del todo, porque el NOARTE es una mirada personal y propia hacia el Arte (que sí refleja las cosas de moda) y hacia lo que considero son los tres pilares de nuestra sociedad: El poder, el dinero y el trabajo.
La actual situación de crisis provocada por el estancamiento de la economía me ratifica en esta percepción.