4-4-2020, 16:45 h. - ID. 133
k-ant
Muchas gracias Carmelo por participar en esta última convocatoria de Arte por Habichuelas.
Sobre todo te agradezco el interés que has manifestado en explicar y debatir aspectos de tu obra y las cuestiones que he planteado en cada certamen en los que has participado.
He cambiado la orientación de la imagen que has publicado porque he observado que es una escultura con pedestal y de esta manera la observamos tal y como la has creado.
Es muy interesante tu definición de Arte y tu respuesta a la pregunta que lancé en este certamen ¿podemos considerarlo todo Arte? porque sitúas en el núcleo de la creación artística lo que calificas como “momento de la conceptualización de la obra”, que para mí es el momento en el que el/la creador/a de la obra decide que eso que está haciendo es Arte, y por tanto, se ha convertido en artista con el solo hecho de pretender hacer una obra artística. Es lo que yo consideraba en mi definición de Arte (libro “¿Ha muerto el Arte?”) como “intencionalidad”. Para mí la intencionalidad es el acto fundamental de creación artística.
En eso creo que estamos de acuerdo, pero más allá de ese momento cargado de intencionalidad artística del/la creador/a de la obra existe también el momento de percepción de esa obra por parte del público, que como hemos comprobado en estos certámenes en los que los/as artistas no sólo somos creadores de obras sino también público, nos encontramos con todo tipo de reacciones e interpretaciones de las obras, es lo que tú has reconocido (acertadamente pienso yo) como subjetividad.
Es la parte de percepción de la obra artística donde se encuentra la parte más crítica de mi definición de Arte, porque es aquí donde se produce la descontextualización, ese momento en el que nuestra obra es vaciada de su significado original y reemplazado por el significado del medio, que es siempre un significado interesado y dependiente de un valor económico o de las visitas que genera (que viene a ser lo mismo). ¿No has observado que todas las noticias de cultura (o de cualquier cosa) vienen acompañadas de valoraciones personales que nos dicen lo que tenemos que pensar de esa obra, si es una obra de calidad o una frikada?.
El pensamiento libre no existe y por supuesto no se incentiva, y mucho menos en el Arte en el que las obras artísticas nos presentan unos modelos indiscutibles de estatus social y cultura institucional. Por eso considero el Arte, por lo menos en España, como un funcionariado artístico movido por agentes culturales como profesores de Arte, instituciones públicas y privadas, organismos culturales cada cual poniendo sus propios intereses en las obras que seleccionan como artísticas: intereses territoriales, ideológicos, propagandísticos, gentrifricación de barrios, creación de valores de marca, toda una serie de conceptos que seguro no tienen nada que ver con los sentimientos e ideas que nos mueven a los/as artistas a crear. Supongo también que hay muchos/as artistas plenamente conscientes de por qué y dónde se vende su obra y están encantados/as de que en esos lugares se les consideren exitosos artistas. Ese no es mi caso y supongo que tampoco el tuyo sino no perderías tu tiempo en lugares como éste en el que se debate sobre conceptos fundamentales del Arte y el significado de nuestras obras, porque entonces lo tendrías todo claro y estos certámenes serían lugares donde se divaga absurdamente sobre algo que está muy claro: quien triunfa sí es artista y el resto sólo aspirantes a artistas que mejor podríamos dedicarnos a otras cosas más productivas (para ellos/as).
Quizá esto responda a la interesante y última pregunta que planteabas en tu comentarios ¿Es esto que hago Arte?. Si le preguntas a alguno de estos funcionarios e instituciones del Arte te pedirán tu currículum o el número de visitas de tus perfiles en redes sociales y con esos datos sabrán decirte cuánto de artista eres, si les preguntas personalmente todos/as te dirán que por supuesto eres (somos) artistas y que es Arte lo que hacemos, nadie pierde nada llamándonos artistas.
Si me preguntas a mí si considero Arte lo que haces, o si considero Arte lo que hace cualquiera de quienes aquí participan, he de decirte que sí, no me cabe duda, pues no sólo demostráis la existencia de la intencionalidad que os ha motivado a realizar vuestras obras y que aquí explicáis, sino que en algunos casos, como el tuyo, aceptáis el reto de cuestionar y debatir sobre conceptos fundamentales como ¿qué es el Arte?, ¿para qué sirve?, etc.., conceptos que si se plantearan en cualquier otra profesión se considerarían ofensivos, pero que en nuestro caso pienso las respuestas a estas cuestiones son fundamentales ya que así podemos justificar con ideas, argumentos, divagaciones (si quiere alguien llamarlo así), a quien le pueda interesar (el público quizá), por qué cualquier objeto (o basura colocada en una galería o feria) puede ser considerada Arte y por qué esa otra cosa que he estado haciendo con todo el cariño de mi corazón me la tengo que comer yo solo porque nadie la quiere comprar, nadie quiere poner en su galería o no ven ningún valor comercial en ella.
Llegado este punto de mi divagación he de señalar que para mí el factor fundamental que me permite apreciar si un objeto es una obra de Arte, o es otro rollo que me tratan de colocar como tal, es la autenticidad. Como expliqué sobre este punto en el libro “Conversaciones sobre autenticidad y descontextualización en la obra artística moderna” ese rasgo de la obra artística es totalmente subjetivo, la subjetividad es totalmente libre y responde a la percepción única y particular de la realidad según cada persona, pero esa libertad no es plato de gusto para los medios que nos comunican las cosas artísticas que nos deben interesar a las masas, por eso esas cosas artísticas vienen siempre acompañadas de sus opiniones interesadas para impedir que nosotros/as dejemos a nuestra subjetividad valorar libremente si ese objeto posee autenticidad o no y por qué.
Nadie va a venir a preguntarnos por qué consideramos una obra artística o no, simplemente te van a decir lo estupenda que es y nadie duda que vamos a pensar eso de esa obra.
Si preguntas a otra persona si eso que haces es Arte o no estás dando un paso adelante más en el conocimiento, estás rompiendo la barrera de tu propia materia (el Arte) y te adentras en otras materias, la filosofía, el existencialismo.
Ese paso no está dispuesto a darlo todo el mundo y mucho menos aquellas personas que ya han conseguido lo que pretendían conseguir del Arte.
Por tanto considero que estos certámenes se han adentrado en el terreno del existencialismo artístico, nos cuestionamos aquí la propia existencia del Arte y sus propósitos de forma que cualquier persona, ajena al propio Arte, puede entender por qué hacemos lo que hacemos y qué es el Arte. No estamos haciendo “Arte por el Arte” ni un Arte que sólo quienes están metidos en este mundo pueden entender, sino que nos lo estamos cuestionando, tratando de comprenderlo y explicarlo.
un saludo